6.2.09

Revolutionary Road (2008)

Descarnada y sin adornos sentimentales. Sam Mendes da una bofetada en la cara a una sociedad acomodada, envidiosa y, sobre todo, reprimida. A pesar de ser la adaptación de una novela aparecida en 1961, la crítica y el trasfondo de Revolutionary Road podemos trasladarlo y sentirlo perfectamente en cada uno de nosotros.


En muchos aspectos este film puede recordar a American Beauty, más en el fondo que en la forma: pues si bien ésta era presentada en clave de mordaz comedia, Revolutionary Road lo hace como un drama sin miramientos. Ambas, desde sus distintas visiones, hablan del gran cuento que hay montado en torno al sueño americano.


Revolutionary Road nos lleva a un apacible barrio residencial, ideario de la sociedad americana, al hogar de una joven pareja con dos niños, en apariencia y a ojos de los demás: especial.


Pero como todo en la vida, las apariencias no son más que eso, apariencias. Porque una vez puertas para dentro, Sam Mendes desgarra con maestría la fachada de sus personajes y nos brinda un sobrecogedor calco de la realidad.


Sin embargo, para lograr que el mensaje impacte a la audiencia, no basta sólo con una buena dirección y un buen guión. Esto parecieron verlo claro los responsables del film, que no pudieron encontrar una pareja con más química en pantalla: Kate Winslet y Leonardo DiCaprio.


Poco se puede decir de ellos, están inmensos. DiCaprio se hace adulto en su primer papel como padre de familia y Winslet es, simplemente, fascinante. Sus interpretaciones atrapan de tal forma, que durante las 2 horas que tiene la película, dejan de ser actores para convertirse en los vecinos de cualquiera de nosotros. Unos vecinos con sus miedos, reproches y sueños rotos.


Acompañando a la pareja protagonista hay un actor que destaca sobremanera sobre el resto de secundarios: Michael Shannon. Su personaje aporta el punto de lucidez y de verdad que logra remorder muchas conciencias. Toda la esencia de la cinta podría condensarse en él.


Sam Mendes nos trae una historia cualquiera acerca de unas personas anónimas; mientras, Kate Winslet y Leonardo DiCaprio, nos identifican con ellos. Revolutionary Road es, ante todo, un espejo de nuestras vidas.

1 comentario:

Fog·Films dijo...

Muy superior a American Beauty en todos los sentidos.